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RÉPLICA OBLIGADA
Por: Lcdo. Ángel Juarbe de Jesús
El pasado fin de semana se publicaron dos artículos en la página cibernética de Los Titanes de Florida (www.titanesdeflorida.com) titulados “DERROTADO UTUADO, RECURRE A VIOLENCIA”. Aunque el contenido de los escritos es fundamentalmente el mismo, los errores ortográficos y gramaticales que abundan en el primero (Anejo 1) fueron corregidos parcialmente en el segundo artículo (Anejo 2). No conozco al Lcdo. Augusto R. Pérez, autor de los escritos y por ende, no tengo idea de las disciplinas de su licenciatura, aunque presumo que no debe ser en Leyes por el pobre dominio que demuestra tener de nuestro vernáculo. Ahora bien, mi réplica obedece a que los escritos están predicados en mentiras deliberadas, en medias verdades distorsionadas con propósitos definidos, en graves e injustas imputaciones a la Federación de Béisbol de PR, al Colegio de Árbitros de PR y al señor Fransico Javier Artau, apoderado de Los Montañeses. Además, su estilo inflamatorio promueve controversias entre dos de las mejores fanaticadas que tiene el Béisbol Doble A, cuyos vínculos históricos son dignos de emular. Por lo delicado del asunto y las consecuencias que pudieran generar dichos artículos, he creído prudente replicarlos. Para ello, discutiré cada una de las mentiras deliberadas, las medias verdades distorsionadas, la calumnia, el libelo y las graves imputaciones de soborno que se formulan en el mismo. Veamos.
Señala el licenciado Pérez, en el primer párrafo de sus artículos que al ser expulsado del juego, el lanzador de Los Montañeses René Alicea, “en un acto sumamente irrespetuoso a la fanaticada, lanzó la pelota fuertemente hacia el público (subrayado nuestro). Este acto no causó heridos gracias a una maya protectora (subrayado nuestro) con que cuenta el estadio Rafael Marrero.” Obviamente, se desprende de los artículos que la bola lanzada por Alicea, impactó la maya protectora y a ello obedeció que no hubieran heridos. El señalamiento del Lcdo. Pérez, es una mentira deliberada, ya que la bola no fue lanzada hacia el público presente y mucho menos impactó la maya protectora. De ello puede dar fe el árbitro Arnaldo Román, quien era el jefe de los árbitros (Crew Chief) esa noche en el estadio. Sobre este incidente expresaremos la verdad de lo ocurrido. El joven René Alicea, llegó a Puerto Rico el pasado miércoles procedente del Colegio donde estudia en los Estados Unidos y tenía muchos deseos de lanzar. Lamentablemente, no se percató que la insignia de un auspiciador nacional se le había desprendido de la manga de su uniforme y conforme a la Reglamentación vigente fue expulsado del partido. Una vez expulsado y en un acto de frustración consigo mismo, lanzó la pelota lejos del parque y fuera del alcance de los fanáticos presentes. La injustificable y censurable conducta de Alicea, dista mucho de lo falsamente publicado en los escritos del Lcdo. Pérez.
En el segundo párrafo del segundo de los artículos (Anejo 2) el Lcdo. Pérez, aborda el tema de las expulsiones del juego de los jugadores utuadeños Luis Cortés y Carlos Valle. Sobre el particular señala “pese a esto, no se esperan suspensiones para estos jugadores ya que los propietarios de la franquicia utuadeña (First Medical) son simultáneamente auspiciadotes del Colegio de Árbitros y por ende cuentan con mucha influencia en estos asuntos.” (subrayado nuestro). Estas imputaciones, además de falsas, son libelosas y calumniosas. Son falsas, ya que el apoderado de Los Montañeses lo es el Sr. Francisco Javier Artau y no First Medical. Son libelosas y calumniosas porque imputan que el Colegio de Árbitros de PR, presidido por el señor Santos Vázquez, toma decisiones considerando el auspicio que brinda al Colegio de Árbitros, el seguro médico First Medical, Inc. Son libelosas y calumniosas porque imputa que las querellas que ventila y adjudica la Federación del Béisbol están influenciadas por dicho auspicio. Festinada e irresponsablemente el Lcdo. Pérez, atenta contra la honestidad e integridad de la Federación De Béisbol, que con sapiencia e integridad preside el Lcdo. Israel Roldán, cuestiona la honestidad del Colegio de Arbitro de Puerto Rico, que hábil y diligentemente dirige el señor Santos Vázquez, y lanza lodo contra el apoderado de los Montañeses, Francisco Javier Artau, quien es un joven empresario respetado y distinguido en Puerto Rico, cuya integridad es incuestionable. Los tres gozan de gran prestigio y respeto en la comunidad puertorriqueña a la que sirven. Las calumniosas imputaciones del Lcdo. Pérez, dan margen a que se le pueda acusar criminalmente y a ser demandado a daños y perjuicios por libelo y calumnia. Desafortunadamente, la Junta de Directores de los Titanes de Florida, avalaron sus escritos al permitir su divulgación y difusión a través de su página cibernética. He aquí otra de las razones por la cual replico a estos escritos hostiles, crueles, libelosos y calumnioso.
En el último párrafo de sus artículos, señala el Lcdo. Pérez: “es importante que nuestros amigos de Utuado mantengan en cuenta que muchas familias traen a sus hijos a disfrutar en el parque con miras de exponerlos a un ambiente sano y libre de violencia”. A lo que no hace alusión en sus artículos el Lcdo. Pérez, es que previo al comienzo del partido, a través de los altoparlantes del estadio, la persona que controlaba los mismos difundió una canción del género regguetón que hacía referencia en forma descarada y grosera a los órganos reproductivos del varón y la mujer. Los que estábamos allí, reaccionamos con indignación porque precisamente había en esos momentos en el estadio mujeres y niños de ambos sexos. La inconcebible e indecorosa música difundida constituyó una laceración a la dignidad y a la moral de las personas que nos encontrábamos presentes en el estadio, entre ellos, niños. Ese bochornoso evento fue el que más atentó contra el ambiento sano y libre de violencia y sobre el cual guardó silencio el licenciado en sus artículos. A propósito, es menester señalar que el Árbitro Principal tuvo que amonestar a la persona que estaba a cargo de dicha amplificación porque estaba haciendo intervenciones indebidas durante el desarrollo del juego.
Señaló además, que el señor Francisco Javier Artau, agredió verbalmente al co-apoderado de los Titanes, el Lcdo. Luciano Sánchez. El Lcdo. Luciano Sánchez, no es co-apoderado de los Titanes y el cargo que le adjudica el autor al compañero y amigo Luciano Sánchez, refleja su desconocimiento en torno a todo este asunto e ilustra como sus artículos no se ajustan a la verdad al adjudicar posiciones que no corresponden. Concluido el partido, el señor Artau, enfática pero respetuosamente, le comunicó unas preocupaciones al apoderado de los Titanes de Florida, Dr. Leonardo Valentín. Esa conversación es tildada por el Lcdo. Pérez, como una agresión verbal del señor Artau, sin explicar en qué consistió dicha agresión. Sin embargo, no hay que elaborar mucho para percatarnos que en varias instancias de sus artículos afloran las palabras agresión y violencia. Se desprende de la lectura de sus artículos, que su móvil es fomentar una atmósfera de hostilidad entre ambas novenas y sus excelentes fanaticadas. Asevero lo anterior porque entre ambas fanaticadas, que eran numerosas, no se suscitó ningún incidente que lamentar como tampoco se suscitaron incidentes de trascendencia entre los jugadores de ambas novenas. Los únicos incidentes que cobraron relevancia en el partido se limitaron a los jugadores de Utuado que fueron expulsados por el Árbitro Principal. Por lo tanto, cabe preguntarse, ¿A qué obedecen estos artículos tan hostiles e inflamatorios hacia Utuado?
Dichos artículos en nada abonan a la armonía deportiva y su efecto es propiciar una atmósfera de hostilidad entre ambas fanaticadas. Precisamente, la innecesaria hostilidad promovida por el Lcdo. Pérez, demuestra el poco conocimiento que tiene de los bellos lazos de hermandad que unen a ambas fanaticadas y su rica y fecunda historia. Por ello, es imperativo expresarme en forma breve en torno a este asunto. En el 1970, Utuado se convirtió en el primer Campeón Nacional de la Federación del Béisbol Aficionado de P.R. (hasta el 1969 el nombre de la institución lo era Circuito de Béisbol Aficionado de P.R.). Utuado, no hubiese logrado dicho campeonato si no hubiese tenido en sus filas a tres grandes hijos del Municipio de Florida: Sandalio Quiñones, Bonifacio Aponte y Julio Mercado. Para esa época, Florida no tenía equipo de Doble A y la mayoría de sus fanáticos eran seguidores de los Montañeses de Utuado. Juntos celebrábamos las victorias y sufríamos las derrotas. También han formado parte de los Montañeses un sinnúmeros de excelentes jugadores del pueblo de Florida, entre los que cabe destacar a Efraín e Ismael Montoyo, Enrique Ayala y Neftalí Soto. Enrique Ayala, fue pieza clave en el campeonato logrado por los Montañeses el año pasado. Y Neftalí Soto, es uno de los actuales adiestradores de los Titanes. El pasado viernes, 9 de mayo de 2008, acudieron a presenciar el partido Sandalio Quiñones y Bonifacio Aponte, quienes aprovecharon la oportunidad para visitar el camerino de Utuado, mostrando con ello la solidaridad de estos hijos predilectos de Florida con los Montañeses de Utuado. Ello ilustra el vínculo indisoluble que existe entre ambos equipos y ambas fanaticadas. Para evidenciar aún más este vínculo histórico, en uno de los artículos publicados en la página cibernética de los Titanes, se alude a que en el partido celebrado el domingo, 24 de febrero de este año, se estableció una marca de asistencia en el parque de Florida cuando 1,042 fanáticos pagaron para presenciar el mismo. Nos alegramos mucho cuando nos enteramos porque las buenas noticias de los Titanes también son buenas noticias para los utuadeños porque estamos eternamente agradecidos de sus aportaciones a nuestro equipo. Me regocijé aún más porque el equipo visitante ese domingo, 24 de febrero en el Parque Rafael Marrero de Florida, lo fueron los Montañeses de Utuado, quienes estuvieron acompañados de su fiel y consecuente fanaticada. Por ende, aunque sea en un átomo, aportamos a ese récord de asistencia. Curiosamente, en ese mismo artículo uno de los fanáticos de Florida de nombre Alfonso Gaudier, señaló: “hacían años que yo no gozaba tanto en un juego de béisbol”. Esa expresión del señor Gaudier, recoge la esencia del ambiente que permea, en los juegos entre Utuado y Florida. De ahí, que resultan desgraciados los artículos del Lcdo. Augusto R. Pérez, que en lugar de resaltar la gran fiesta deportiva del pasado viernes y la excelente victoria lograda por los Titanes en entradas extras, recurrió a darle protagonismo con mentiras y hechos distorsionados a los aspectos negativos del juego. Afortunadamente, los señalamientos distorsionados y triviales del Lcdo. Pérez, aunque sean repetidos por mil bocas no dejan de ser ni distorsionados ni triviales; pero en ánimos de continuar fomentando el espíritu de amistad y hermandad que impera en ambas fanaticadas, me vi en la imperiosa necesidad de escribir este artículo.
¡Que vivan los Titanes de Florida y su fiel y consecuente fanaticada! ¡Que vivan los Montañeses de Utuado y su fiel y consecuente fanaticada! ¡Que viva el Béisbol Doble A que nos une!
Los esperaremos el próximo viernes, 16 de mayo de 2008, con la hospitalidad que nos caracteriza y con los brazos abiertos para recibirlos de la misma forma en que ustedes nos reciben. Hasta más ver, reciban de mi parte el más afectuoso de mis abrazos.
Nota: Copia de este artículo se envía a la Federación del Béisbol de PR, al Colegio de Árbitros de PR, al señor Francisco Javier Artau, Dr. Leonardo Valentín, Lcdo. Luciano Sánchez y algunos programas deportivos radiales donde se han hecho alusiones sobre este asunto. No le envió copia al Lcdo. Augusto R. Pérez porque desconozco su dirección e intenté localizar su número de teléfono en la guía telefónica, pero no aparece ninguno registrado a su nombre en el Municipio de Florida.
POSTED: 14.may.08
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